domingo, 30 de marzo de 2014

CURIOSITY LLEVA MONEDA A MARTE

 Tras los ya famosos 7 minutos de terror en el descenso al planeta rojo, la NASAconseguía colocar otra vez un robot en el misterioso planeta. Una misión histórica que ya cuenta con las primeras imágenes y que tratará de averiguar si alguna vez hubo vida como la conocemos en la Tierra.Estoy entero y a salvo en la superficie de Marte. Cráter Gale, aquí estoy.
Este fue el primer mensaje emitido desde el blog de la Nasa. Más de 700 investigadores se abrazaban ante lo que ya es un hito, posiblemente la misión más difícil de cuantas se hayan enfrentado en los viajes al misterioso planeta debido a la propias características del robot, de casi una tonelada de peso. Las primeras palabras de Charles Bolden, director de la agencia, daban fe de ello:Estamos en Marte otra vez, es increíble, es un gran día.

CURIOSITY LLEGA A MARTE



Con aplausos han recibido la llegada del Curiosity al suelo de Marte en la sala de control del Jet Propulsion Laboratory (Pasadena, California), que ha aguantado la respiración durante los minutos críticos del descenso. La primera imagen enviada por el Curiosity, una toma en blanco y negro de escasa calidad, ha sabido a gloria a todo el mundo y la explosión de felicidad ha sido tremenda.

El robot Curiosity ha superado los siete minutos de terror de la dificilísima fase de descenso. Su primera señal desde el planeta rojo, desde el cráter Gale, ha llegado a la Tierra a las 13.32 (hora de China). El equipo de la misión, formado por unos 700 científicos e ingenieros, espera ahora recibir los datos mínimos para saber en qué condiciones está el vehículo, si todos sus equipos han superado la entrada en la atmósfera a toda velocidad, el descenso de la plataforma sujeta de un paracaídas y la llegada al suelo del robot colgado de una grúa en los últimos metros. La ambiciosa misión de la NASA en Marte ha superado la operación más difícil jamás intentada antes en Marte.

La sonda espacial Mars Science Laboratory, MSL con el Curiosity plegado dentro, ha llegado a la atmósfera de Marte a una velocidad de 5.900 metros por segundo. Durante la primera fase, en la que se realizaron ajustes de trayectoria según las condiciones atmosféricas, actuó un escudo térmico de 4,5 metros de diámetro. A continuación, a unos 11 kilómetros de altura, se desplegagó el paracaídas. Cuando estaba a 1,6 kilómetros del suelo entró en acción la auténtica novedad del sistema: la plataforma con la grúa. Lleva unos retrocohetes de frenado y el Curiosity va sujeto por debajo; a unos 20 metros del suelo, el robot se desprendió y quedó colgando por unos cables hasta tocar la superficie.
En ese momento de contacto, el sistema de control nota la pérdida de tensión de los cables y estos se cortan automáticamente, dejando el robot en el suelo posado sobre sus seis ruedas mientras la plataforma se eleva y se aleja para no dañarlo. A 248 millones de kilómetros de la Tierra, donde las radioseñales de comunicación tardan en recorrer 13,8 minutos a la velocidad de la luz, no hay manera de teledirigir la maniobra. Por eso, fue completamente automática.

Las primeras fotos enviadas por el Curiosity están tomadas por las cámaras de navegación del robot. Los datos preliminares de situación y estado de la nave han llegado a las 13.50 (hora de China).

La NASA ha transmitido por Internet la llegada del Curiosity a suelo marciano, con cámaras en el centro de control del JPL, y también ha ido informando cada pocos segundos a través de la red social Twitter, versión estadounidense del micro-blog Sina Weibo, de la secuencia de acontecimientos.

La señal del robot, que tarda 13,8 minutos en llegar a la Tierra a la velocidad de la luz, se transmite a través de los dos satélites de la NASA (Odyssey y MRO), en órbita de Marte, cuyas órbitas y antenas se han sincronizado perfectamente para la operación, una auténtica coreografía espacial en la que participa también el Mars Express europeo. En las próximas horas debe desplegarse la antena principal del robot para establecer la comunicación directa con la Tierra.

Marte está ahora a 248 millones de kilómetros, pero el Curiosity ha recorrido 567 millones de kilómetros para llegar a su destino desde que fue lanzado al espacio en noviembre del año pasado. La misión que tiene encomendada este todoterreno de casi una tonelada es desplazarse por el cráter Gale y aplicar sus 10 instrumentos científicos (incluida la estación meteorológica española REMS) en rocas y suelo para averiguar si alguna vez pudo haber vida en Marte.